Puertas antiguas

Las puertas han sido un elemento empleado desde hace mucho tiempo. Comenzó como parte de la cultura, de las formas de vida nómada y sedentaria, y como protección. Se ha mantenido hasta la actualidad, y los materiales con los que se hacían no han cambiado.

Las puertas eran fabricadas – en la mayoría de las culturas – de madera, puesto que era un material de la naturaleza resistente, ligero, fácil de trabajar y que abundaba. Esto se mantiene hasta nuestros días, ya que las puertas de madera siguen resultando un elemento decorativo y funcional muy importante.

Comienzan como algo muy simple, variando de cultura a cultura; y, a medida que se avanza en el tiempo, van evolucionando y comienzan a decorarse o tallarse. Por ejemplo, durante El Renacimiento estuvieron de moda las puertas apeinazadas, que eran decoradas con diseños geométricos. Eran casi como algo de la nobleza, puesto que se consideraban lujosas.

Estas, posteriormente, con el surgimiento del movimiento artístico barroco, comienzan a sufrir modificaciones y derivan en lo que se conoce como “Puerta Castellana”. 

Con el paso del tiempo continúan surgiendo muchísimos más artistas y estilos, creando diferentes diseños y estéticas. Por eso, en la actualidad, este elemento cobra tanta importancia y resulta tan indispensable en la decoración de un espacio determinado.

Debido a esta gran carga histórica y cultural que tienen, muchas veces una de las opciones para decorar nuestro hogar son las puertas antiguas.

Puertas Antiguas | Central Puertas

Puertas antiguas de madera

Las puertas antiguas eran fabricadas con madera, obtenida de árboles como robles, pinos o abetos, los cuales son de una gran calidad. Al haberse hecho en tiempos pasados, corresponden a los estilos y modas de esa época; por eso, conseguiremos diseños rústicos o un poco más clásicos y delicados.

Y, aunque parezca arriesgado, estas puertas pueden emplearse tanto para interiores como exteriores, de algún espacio que queramos decorar. En el caso de usarla para exteriores, contaremos con una puerta que tiene, tanto peso histórico, como también un aspecto llamativo y estético. Resaltaremos la entrada de nuestro hogar con este toque único y original.

Por otro lado, si lo que queremos es darle un estilo diferente y particular, se pueden incorporar en el interior. Podemos combinarla a nuestro gusto según el aspecto de nuestro hogar, y tendremos un espacio diferente y exclusivo.

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Puertas de exterior antiguas

Existen muchas razones por las cuales podríamos incorporar una puerta antigua en el exterior de un espacio. Algunas de las causas que hacen que este tipo de elementos decorativos resulte tan atractivo, puede ser por su exclusividad, puesto que son puertas únicas y no encontraremos otra con un diseño igual, ya que antes la producción era diferente en cada una de ellas.

Además, no solo se trata de la estética y armonía que aportan, sino también su funcionalidad y durabilidad.

Tienen una durabilidad única, porque están fabricadas con madera de gran calidad. Y, a pesar de que tienen algunos años de antigüedad, pueden adaptarse a la perfección a las medidas de seguridad más modernas que apliquemos para proteger nuestro hogar.

No nos olvidemos de que, como están elaboradas de madera, esta actúa como un aislante natural del frío, calor, o de los sonidos molestos, otorgando un ambiente mucho más personal e íntimo a nuestra casa.

Puertas de interior

Si optamos por puertas antiguas para el interior de nuestros hogares, contaremos con un montón de posibilidades en la decoración.

Como se mencionaba anteriormente, al ser puertas que cuentan con diseños diferentes para cada una, podremos elegir la que se adapte de mejor manera al espacio que queremos renovar.

  1. Como primer aspecto, contaremos con el impacto y lo llamativo que resulta uno de estos elementos en el interior de nuestro hogar. Definitivamente, aportaremos un aspecto original. Además, por su peso histórico son atractivas y misteriosas.
  2. Debido a la gran variedad de estilos que hay, podemos seleccionar libremente a nuestro gusto. Ya sea un diseño un poco rústico y exagerado o uno más clásico, ligero y delicado.
  3. Podemos colocar puertas con cristales, de forma que jugamos con las luces y se vea como un espacio algo más abierto. Pero, si preferimos los espacios cerrados y personales, podemos optar por una puerta ciega con un acabado que nos cautive.

De igual forma, podemos colocar puertas correderas, en un intento atrevido y con mucho más estilo.

Debido a la acción del tiempo, muchas veces estas puertas requieren de una restauración, de modo que no solo tienen un valor histórico, sino también el esfuerzo y trabajo invertido en dicha restauración.

Esta reparación es algo que lleva tiempo, ya que muchas veces se buscar adaptar y personalizar según el espacio que la rodea. Además, no solo hay que tener presente la historia de la misma, también hay que recordar que son elementos únicos y artesanales.

Al ser fabricadas en tiempos pasados, no se seguía un modelo estándar, por lo que cada una tiene su propio diseño y estilo. Esto quiere decir que no se van a conseguir nunca dos modelos iguales, convirtiéndolas en un objeto de alto valor, por su trabajo manual y tradición.

Si decidimos incluir una de estas puertas en nuestro hogar, contaremos con un espacio que da una sensación de calidez y tranquilidad.

Y, aunque estas puertas ya son de gran resistencia y durabilidad, nosotros podemos cuidar de ellas y restaurarlas desde la comodidad de nuestro hogar. 

  • Una de las primeras cosas que debemos hacer es revisar el estado de la madera, es decir, asegurarnos de que no esté infectada con ningún tipo de plagas dañinas para ella, como las termitas, por ejemplo. La presencia de las mismas irá deteriorando la madera y esta puede arruinarse por completo.

En el caso de que los tenga, procedemos a aplicar algún insecticida correspondiente a la plaga que está molestando.

  • Si aplicamos sellador alargamos la vida de la puerta, garantizando resistencia y la protección contra factores que pueden dañarla, como el clima o la luz. En el caso de aplicar esto, tenemos que asegurarnos de lijar la superficie y de que esta, a su vez, esté completamente limpia.
  • Podemos complementar aplicando barniz en el caso de que el resultado con el sellador no sea de nuestro agrado.

Cuando lo apliquemos, podemos darle varias capas para acentuar el tono de la madera. Es decir, intensificar el tono; y, cuando obtengamos un resultado que nos guste, finalizamos con un barniz sin color. 

Una de las ventajas que obtenemos al trabajar estas puertas antiguas con barniz, es que las hacemos más resistentes y brillantes.

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