Mantenimiento de puertas

Para garantizar la seguridad en una vivienda, local o edificio es indispensable hacer un mantenimiento de puertas. Esta práctica puede no solo aumentar la vida útil de un artículo, sino a su vez evitar que ocurran accidentes o pérdidas de vidas en caso de desastre.

Las especificaciones en cuanto a la frecuencia del mantenimiento de cada tipo de puerta se encuentran señalados en el Código Técnico de la Edificación (CTE), el cual establece una serie de condiciones específicas que deben cumplirse por las hojas, el marco y los alrededores del área. 

 

 

La legislación europea impone ciertas obligaciones en lo que respecta a las puertas y portones automáticos, en particular en lo que respecta a la seguridad de los usuarios.

REVISIONES PREVENTIVAS

Las normas establecidas en el Código Técnico de la Edificación principalmente se encuentran enfocadas en la prevención de accidentes.

Dentro de dicha regulación se establece una revisión tanto de la puerta como de los alrededores de la misma. En este caso, el equipo buscará cualquier tipo de desperfecto en el funcionamiento o señales de que se pudiese generar uno, evitando de esta forma que se produzca una avería o un accidente producto de un mal funcionamiento. También se comprueban todos los mecanismos de seguridad de la puerta o del automatismo, para que el equipo opere óptimamente.

Limpieza y engrase

Esta labor pese a ser la más simple a nivel técnico es una de las más importantes para garantizar la vida útil de la puerta.

Muchos usuarios engrasan o limpian los artículos con componentes inapropiado que suele desencadenar en un fallo o un deterioro más rápido de lo esperado en el producto. Por ello es necesario que todos los mecanismos o sistemas de la puerta se manipulen apropiadamente. En la limpieza se deben eliminar todos los agentes contaminantes que pudiesen aparecer por el entorno en el que se encuentra el artículo. 

Entre los cuales: polvo, grasa, insectos o humedad. Estos deben eliminarse apropiadamente a fin de que el equipo no se vea afectado en la limpieza. Tras finalizar el proceso se deben engrasar los engranajes o poleas solo en los casos que lo necesiten, ya que no todas las puertas requieren engrasarse.

REPARACIÓN DE AVERÍAS

Ya sea por un manejo inapropiado o consecuencia directa del uso, en algún momento todas las puertas pueden llegar a fallar.

El proceso de reparación, si no se realiza apropiadamente, puede desencadenar en un daño mayor. Por ello, el equipo de Central Puertas cuenta con un personal capacitado para identificar y corregir cualquier avería que pudiese presentar algún mecanismo.

Tanto en casos donde solo se requiera la reparación, como en escenarios donde
se deba sustituir alguna pieza.

Tipos de puertas

Cada puerta tiene una composición diferente en función de una extensa gama de factores, por lo que el desgaste que pueden recibir por el uso es muy distinto. Se estipula un mantenimiento único para cada tipo de puerta: se considera principalmente su uso, el tráfico de personas y el mecanismo de apertura que tiene.

De puertas automáticas

Cuando una puerta se automatiza existen dos elementos que se deben tener en cuenta para el mantenimiento. El mecanismo de cierre debe evaluarse completamente, limpiarse y engrasarse si el sistema lo requiere. Mientras que el motor también debe revisarse, comprobar su rendimiento, identificar si se encuentra en las condiciones apropiadas, verificar conexiones eléctricas y anualmente realizar un cambio de la/s correa/s.

Se debe comprobar que la potencia del motor sea adecuada y que su funcionamiento sea acorde a lo requerido. Por ello se necesita de un personal experto en el área, que manipule o calibre el equipo apropiadamente. Los especialistas de Central Puertas podemos abarcar esta área, resolviendo rápidamente cualquier problema.

De puertas de garaje

Con las puertas en el garaje el mantenimiento suele enfocarse más hacia la estructura que hacia el motor (en caso de tenerlo). La razón es que el motor, al estar sellado, no se encuentra especialmente afectado por el paso del tiempo. En cambio, las piezas que más se exponen al desgaste son los mecanismos que permiten la subida y bajada de la puerta.

En este mantenimiento se deben revisar los sistemas de seguridad al completo para comprobar su capacidad de respuesta. De estos depende que ante un fallo no ocurra un accidente donde el propietario o algún bien puedan salir perjudicados. En ciertos casos solo se requiere realizar una limpieza del sistema, mientras que en otros puede ser necesario sustituir algunas piezas.

De puertas enrollables

Estas pueden ser automatizadas o no, pero en ambos casos el enfoque principal en el mantenimiento se encuentra en los rodamientos, muelles y las poleas. Estos elementos suelen deteriorarse fácilmente con el tiempo o el uso inapropiado. Incluso en algunos casos, por la manipulación de los usuarios se acorta el tiempo de vida de alguna pieza o componente. Para evitar que estas puertas se atasquen o sufran una avería de gravedad se recomienda una revisión periódica realizada por expertos.

De puertas de aluminio

Pese a ser un material resistente, los artículos de aluminio no están exentos del mantenimiento de puertas. Este elemento puede dilatarse y contraerse con facilidad, lo cual no afectará su integridad, pero puede interferir en el cierre de la misma. También puede aparecer óxido o corrosión al estar expuesta a ciertas sustancias. Por ello se debe acudir a un equipo especializado que permita mantener el aspecto y operatividad de la puerta plenamente el mayor tiempo posible.